Gracias a todos por vuestras muestras de animo, siempre ayudan, y a mi mujer también pues leyó vuestros mensajes, se emociono y ..... :'(. Me dice que sois muy majos y daros las gracias.
Ayer en el turó tuve sensaciones extrañas, estaba pero no estaba, llegué muy pronto recogí el dorsal y me fui a calentar, pues hacia frío, siempre me pongo algo nervioso con estas marchas, pero ayer no se que me pasaba, casi llego tarde a la salida, sin quererlo me coloqué en primera fila pues llegué al revés de todos, en otra situación me hubiera dado cosa plantarme allí el primero, pero ayer no me importaba nada que me dijesen algo, pues mi intención no era esa.
Salida neutralizada por el pueblo, y luego la buena. Se salió rápido pero no excesivo, eso si las pulsaciones por las nubes, llegue hasta la rotonda viendo todavía la cabeza de carrera pero allí ya decidí marcar mi ritmillo.
Entonces otra vez me pasó, estaba allí subiendo rodeado de ciclistas pero mi cabeza estaba pensando en mi Ruben, en mi mujer, en mi familia, a veces a lo lejos veía gente animando a los ciclistas y pensaba por momentos que eran ellos, ya que siempre me acompañan en esta marcha, pero al llegar ...... no eran ellos.
Me pasó Claudio dándome ánimos, gracias, pero yo seguía en lo mío, menos mal que es todo para arriba, pues en un llano o bajada hubiera resultado peligroso.
Llegó un momento que me enfadé conmigo mismo, y me dije, para que he venido?, si a mi lo que me gusta es tirar a tope y hacerlo lo mejor que pueda, y seguro que el también lo quiso pues me puse a tirar a tope hasta arriba y en fin seguro que me empujó un poquito pues al final baje mi tiempo de otras veces.
Allí arriba escuche los ánimos de Claudio nuevamente a la llegada y también charlé un poco con Baldo, pero me alejé un poco de donde estaba la meta y el mogollón de ciclistas y me fui a comerme la barrita que tenia mi Rubén preparada para mi, le explique la batallita, cómo había ido, al igual que lo hacía todos los sábados, y otros asuntos nuestros, ya me entendéis. Allí arriba se ve todo de otra manera, que vistas tan estupendas, que bonito es aquello.
Intentaré volver cada año, aunque tengo también otros puertos pendientes donde me espera él con mas barritas y poder contarle mis batallitas.
Luego bajada hasta el campo de fútbol y bocata butifarra, no vi a ninguno del equipo, y me fui rápido para casa, pues la vida sigue y mi mujer y familia me necesitan al igual que yo a ellos.
También a todos vosotros compañeros y amigos del ec sant andreu, os espero el sábado para seguir contando después más y más batallitas
.